LAS MIL Y UNA MUERTES DE BUTCH Y SUNDANCE

por

Daniel Buck y Anne Meadows

Traducido por Daniel Buck y Marcelo Gavirati

© 2005, TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS


La "muerte" del bandolero norteamericano Butch Cassidy ha sido anunciada docenas de veces en un período de ocho décadas, que va desde diez años antes de su fallecimiento real hasta setenta años después que aquel occurriese. Su fallecimiento más reciente ocurrió en 1978, cuando él habría tenido 112 años de edad.

Cassidy murió por primera vez en 1898, cuando tenía solamente 32 años, pero en realidad continuó viviendo. Una patrulla en el Estado de Utah que había matado a dos cuartreros identificó a uno de ellos como el célebre bandolero, pero luego concluyó que en realidad se trataba de un vaquero común, llamado John Herring.

En la década del 30, Cassidy estaba expirando por todas partes del noroeste de los Estados Unidos. El escritor Larry Pointer, en su libro En Busca de Butch Cassidy, postuló que Cassidy había muerto de cáncer en 1937 en el Estado de Washington bajo el nombre William T. Phillips, el dueño de un taller de construcción de máquinas en Spokane, quien fingía ser el bandolero del Viejo Oeste como un pasatiempo. Sin embargo, varias historias sobre la posibilidad de que en realidad haya sido Cassidy circularon en varios periódicos del oeste a fines de la década de los 30 y probablemente alimentaron otros cuentos sobre la muerte de Cassidy en la región, y, al mismo tiempo, en otros partes del país usando el nombre de Phillips.

Un escocés, llamado James McGowne, no satisfecho con la teoría de Pointer, sostuvo que en realidad Cassidy no era William T. Phillips, sino el hermano de éste, quien también murió en Spokane como Charles Fred Harrison. Pero William T. Phillips no tuvo un hermano. Una mujer que pretendió ser la sobrina de Kid Curry, un compañero de Cassidy en su gavilla, dijo que Cassidy había muerto en un accidente de auto en Washington en los '30, en tanto que un supuesto ex-miembro de la gavilla presentó su versión, de que Cassidy murió en Oregon, estado al sur de Washington, en 1930 o 1937. Según otro cuento, el compañero de Cassidy, el Sundance Kid, también falleció en Oregon, en 1956.

En su libro, Butch Cassidy, Mi Hermano, Lula Parker Betenson escribió que su hermano no fue William T. Phillips, pero que sí murió en el mismo año, 1937, y en la misma región --el noroeste (aunque no indicó el estado). Cuando el escritor Bruce Chatwin entrevistó a Betenson, ella le agregó más detalles, como que su hermano había sucumbido de pulmonía en el Estado de Washington.

Por si no fueran suficientes coincidencias, Betenson reconoció en otra entrevista que su hermano de vez en cuando usó el alias de Phillips y Dora Flack, la coautora del libro de Betenson declaró: "Yo creo francamente que Cassidy murió como William Phillips . . . . A mí me parece lógico . . . después de todo me lo dijo Lula".

Pero en realidad Lula Betenson nunca le había contado si Phillips era su hermano o no, y Flack sólo se basaba en suposiciones que había entresacado de los dichos de Betenson.

Lo cierto es que Betenson no supo nada de lo que sucedió con su hermano, y construyó una fábula sobre su retorno de Sur América usando pedacitos de rumores y anécdotas. Según la opinión del padre y algunos de los hermanos de Cassidy, como asimismo de un hijo, una sobrina y un cuñado de Lula Betenson, Cassidy nunca regresó después de su huida a Argentina en 1901.

Más allá de cualquier lógica, Cassidy no cesaba de morir. John Gardner, un escocés que había sido vecino de Cassidy y Sundance en Cholila, Chubut, estando ya jubilado en Irlanda, se hizo amigo de un irlandés llamado Frank O'Grady. En los 70, algunas décadas después del fallecimiento de Gardner, el locuaz O'Grady, escribió a Betenson diciendo que su amigo Gardner le había revelado que Cassidy había sido asesinado en Arizona en 1936, "por un cobarde que le había disparado por la espalda, ya que temía enfrentarlo como un hombre".

El Estado de Nevada es otra de las últimas moradas favoritas de los cuenteros. El escritor Gale Rhoades afirmó que Cassidy, bajo el nombre de Ed Roberts, actuaba como señuelo para engañar a los clientes en una casa de juego en Las Vegas, donde murió en 1944. Rhoades obtuvo la información de la historiadora aficionada Pearl Baker, quien aparentemente recogió un montón de certificados de defunción de gente que afirmaba que había sido Cassidy. Durante su larga trayectoria como investigadora de la Gavilla Salvaje, Baker ha encontrado a Cassidy muriendo en 1936, 37, 43 y 44 en California, Nevada y Washington.

En favor de su teoría, Rhoades sostuvo que nadie supo nada de la familia de Roberts, y por si esto no fuera suficiente, nadie más reportó haber visto Cassidy después del fallecimiento de Roberts.

Algunas personas, incluyendo a Josie Bassett, quien conoció Cassidy en Utah en la década de 1890, estaban convencidas que Cassidy había expirado en Johnnie, un campamento minero en Nevada. Incluso su hermana, Lula Parker Betenson, estuvo hurgando en Johnnie. Kerry Ross Boren y Steve Lacy, dos de los investigadores más fantasiosos dentro de la comunidad de historiadores de bandoleros, trasladaron la tumba de Cassidy a Goldfield, otro campamento minero en Nevada, donde el bandolero habría perecido en 1944 como Frank Erwin en un accidente minero.

Solidificando sus reputaciones como los Barones Munchausen de los investigadores, Boren y Lacy son tal vez los últimos que sostuvieron que Hiram Bebee, un asesino convicto que tenía la estatura y el aspecto de una gárgola, el que murió en la penitenciaría de Utah en 1955, habría sido el alto, bienparecido Sundance Kid.

Irónicamente, en la misma cárcel donde murió BeBee, reside actualmente Boren por el brutal asesinato de su esposa.

Nevada aparece todavía como escenario de otra anécdota. Una antigua residente del nordeste de Utah, Edith Embrey MacKnight, dijo que durante una visita que efectuó en 1928 a una vieja estancia en Pahrump Springs, Nevada, junto con Ann Bassett, la hermana de Josie --ambas viejas conocidas de Cassidy-- encontraron "un tipo viejo que lueía como ¡un ermitaño del desierto! Ann lo llamó Albert. No era necesario mencionar un apellido. El viejo Albert era Butch Cassidy".

"Nunca podrías olvidar aquellos ojos. Yo sé que era Butch quien vi en Nevada", exclamó MacKnight. El hombre de los ojos inolvidables murió en 1937.

"Yo sé que era Cassidy" es una expresión que se repite una y otra vez en los "cuentos de experiencia personal". Otros tres latiguillos que suelen acompañar aquella frase son: "El nunca dijo quién era", "yo lo supe por su mirada" y "me contó una historia que solamente él podía conocer".

El Estado de Utah también registra algunos reclamos sobre la muerte de su hijo natal. Según un informante de Charles Kelly --el historiador de la Wild Bunch-- Cassidy murió en una estancia cerca de Vernal. También murió en el pueblo de Richfield después de un accidente de tránsito --en el que fue atropellado por una limousine, según un médico que escuchó la historia de un paciente llamado Bill Cassidy, quien dijo ser el hijo del bandolero. Cassidy no tenía hijos.

Alguien asesinó a Cassidy en Minersville, Utah, en 1913 "para robar su escopeta", según una mujer que vio un documental sobre Butch y Sundance por la televisión, pero nunca se encontró su cuerpo.

Luego tenemos a William Jack Casaday, quien murió en una mina llamada Castle Gate en la década del 20. Para probar que su abuelo fue el famoso bandolero, su nieto ofreció cuatro "evidencias": Primero, en ningunas de las fotos en las que aparecía su abuelo se veía su cara. Segundo, sus pies apuntaban hacia afuera, como los de Cassidy. Tercera, Matt Warner, un amigo de Cassidy, frecuentaba su casa. Y cuarto, "mi abuela nunca dejaba a mi abuelo tocar armas".

El escritor Larry Pointer recibió una carta de un lector diciendo que el Sundance Kid murió en Cutbank, Montana, en 1957, bajo el nombre Grover Shropshire, un cuento que se originó en el libro Jesse James fue su nombre, de Del Schrader, otro discípulo a la escuela Barón Munchausen. Schrader escribió que Cassidy y Sundance escaparon de Bolivia mientras manejaban un show sobre el "Wild West" en los Andes, que presentaba al humorista Will Rogers y al pistolero Billy the Kid.

Los archivos de la Agencia de Detectives de los Pinkertons están atiborrados de rumores. Una atormentada carta de 1910 de un gerente llamado J.C. Fraser, dice: "Todo lo que sé sobre la muerte de George Parker (Butch Cassidy) está escrito en el mencionado informe". Sin embargo, el mencionado informe no está en el archivo. La carta de Fraser continúa diciendo que el informante de la agencia "me indicó que Parker estaba muerto, profundamente muerto, y que era estupendo que esté muerto". Sin embargo, la carta terminaba diciendo que "Me inclino a creer que el reporte del informante es cierto, pero, por supuesto, no puedo probarlo".

Otro informe, de un detective Pinkerton jubilado, dijo que Cassidy "fue muerto en una casa de prostitución en el Estado de New Mexico después de una pelea con la policía". En 1909, otro informante dijo que "es una realidad absoluta que Cassidy está muerto, él fue fusilado en un puente en Green River, Wyoming, en el invierno de 1905". Pero ese mismo año de 1905, Los Angeles Times publicó un artículo diciendo que un loco que había escapado de un manicomio en Wyoming había sido muerto a tiros e identificado como Cassidy.

Cassidy murió algunas otras veces en Wyoming --dos veces en Lander en los 30-- y Sundance una vez, en Casper, en 1937.

Charlie Rile, un vendedor ambulante de cigarillos, ecribió en la revista True West que Cassidy murió en Lander en 1953. ¿Como supo esto Charlie Rile? Le contó Barney Smith. ¿Quien fue Barney Smith? Un arriero, jugador, camarero, y vaquero viejo. ¿Como se enteró Barney Smith que Cassidy murió? Le dijo un amigo.

El Estado de Colorado puede ofrecer solamente una tumba a la causa. "Llegó la noticia de que estaba muerto", escribió en 1941 el editor de la revista Frontier Times, "de que Butch Cassidy falleció en Denver, Colorado, en los últimos años de la década del 30".

Hace algunos años un caballero en Idaho relató que su vecino Warren Vincent era el hijo del Sundance Kid, y que Sundance había sido enterrado en el Estado de Washington, afirmando que, en su opinión, Vincent estaba contando la verdad; pero la comunidad local decía que Vincent era un lunático.

Hace algunos años un señor llamado Bobby Simpson comenzó a ponerse en contacto con historiadores diciendo que era el nieto de Sundance. Pretendió ser un doctor de física, añadiendo que tenía problemas para obtener habilitación del gobierno para trabajar en proyectos secretos. Dijo que el Sundance Kid y Harry Longabaugh (el nombre verdadero de Sundance) fueron dos personas distintas, y que Sundance no nació en Pennsylvania sino en Texas y que fue mitad indígena y mitad luxemburgués.

Según Simpson, Sundance y Cassidy pasaron las primeras décadas del siglo 20 en una prisión federal. Después de ser puestos en libertad, organizaron casas de juego en California y Nevada. También manejaban el Coconut Grove, una sala de fiestas célebre, que Sundance luego incendió. Después Sundance asesinó al mafioso Bugsy Siegal, y también actuó en algunas películas del Oeste Viejo bajo el nombre Buck Jones. Cuando murió en Texas en 1954, fue propietario de un burdel.

Finalmente, Bobby Simpson confió, "Yo se donde está enterrado el dinero".

Cassidy expiró algunas veces en California. Un joven que pretendió ser el tataranieto del bandolero dijo que "en mi familia se contaba siempre que Butch fue un hombre de negocios próspero en California, donde murió en los 30".

La única muerte reportada de Cassidy en los estados del sur fue la de un hombre --llamado por casualidad William Phillips-- quien falleció en Georgia en 1936. El informante, quien no estaba seguro si Phillips había sido su abuelo o su tío abuelo, ofreció como pruebas que a su pariente no le gustaba aparecer en las fotografías, era un tirador, y se parecía al charlatán William T. Phillips de Washington.

Cassidy y/o Sundance murieron por todas partes de América Latina. Casi no hay un país aquí que no tenga un pedazo de ellos. Como es sabido, Cassidy y Sundance murieron en un tiroteo en San Vicente, Bolivia, en 1908 --la única muerte que tiene un cuerpo de evidencia-- pero también en 1909 y 1911 y en otros lugares como Cochabamba. Muchos otros cuentos dicen simplemente que murieron en el continente de América del Sur, como si fuese una masa de tierra misteriosa, sin países.

Pero otros cuentos son más específicos. Cassidy "y los muchachos" fueron fusilados juntos en Honduras en 1938, y murieron otra vez en 1945, pero de muerte natural. Kerry Ross Boren, el mismo escritor que dijo que Cassidy murió en Nevada en 1944, también lo ubicó adentro de una tumba en Ecuador, en 1907.

Numerosas versiones dicen que uno o ambos bandoleros fueron muertos a tiros o se suicidaron en Argentina o Chile en 1904, 1906, 1909, 1911, 1912, 1913 y 1935. En por lo menos una versión Sundance está reemplazado por Kid Curry, otro miembro de la gavilla (quien nunca viajó fuera de los Estados Unidos, y murió allá en 1904).

Hay un germen de verdad en estas historias. Los dos delincuentes norteamericanos William Wilson y Robert Evans murieron en 1911 en un tiroteo con la Policía Fronteriza en Chubut, cerca de la frontera con Chile. En ciertas historias, están confundidos Wilson y Evans con Cassidy y Sundance.

Una isla cerca de la costa de Méjico fue el lugar idílico del fallecimiento de Cassidy en 1932. Cassidy y Sundance cayeron en una emboscada de policías irregulares en Brazil. Un periódico en Wyoming reportó vagamente que Cassidy "murió en una reyerta en una cantina tropical" a principios años del siglo 20.

Después de su jubilación, el detective de la Agencia Pinkerton, Frank Dimaio, quien investigaba las andanzas de Cassidy y Sundance en Argentina en 1903, escribió que en 1912 había encontrado un amigo, un vendedor ambulante, en un restaurante en los Estados Unidos, quien le dijo que durante un viaje por América Latina había visto los cuerpos de Cassidy, Sundance y su enamorada Ethel Place, en Mercedes, matados a tiros por la policía después del robo de un banco.

El vendedor no dijo en cuál Mercedes --que las hay por docenas-- había visto al trío. En la década del 40, respondiendo a la pregunta de un historiador, Dimaio consultó un atlas y concluyó que debió haber sido en Mercedes, Uruguay, por que según el atlas esa Mercedes debe de haber tenido un hotel de la calidad que su amigo frecuentaba.

Otro confidente informó a los Pinkertons que Sundance y un amigo cruzaron el Río Styx en Venezuela a principios del siglo pasado.

Cassidy murió dos veces en Europa. Un librero argentino dijo que Cassidy se jubiló en Irlandia, donde falleció. En 1908, el año de su muerte en Bolivia, la revista Harper's publicó que algunos años antes Cassidy había sido matado a puñaladas por la espalda en un barrio Parisino por un "Apache" --jerga del francés para delincuente.

¿Como se puede explicar las muertes múltiples y móviles de Cassidy y Sundance? Primero, fueron bandoleros, los bandoleros por definición llevan vidas secretas y a veces se encuentran muertos anónimos. En el caso de Cassidy y Sundance, desaparecieron, por lo menos de la vista pública en los Estados Unidos, años antes de sus supuestas muertes. Por otra parte, el hecho de su muerte en Bolivia en 1908 --aunque es un hecho muy discutido-- no fue de conocimiento común sino décadas después.

Los rumores, por su puesto, llenan el vacío. Sin embargo, la muerte de un bandolero --ya sea en secreto, en forma anónima, controvertible o a plena vista pública-- frecuentemente es puesta en duda. Por ejemplo, Jesse James, Billy the Kid, John Wilkes Booth, Tiburcio Vàsquez, Joaquín Murieta, John Dillinger, sin mencionar aquí en Argentina, a Ascencio Brunel, el mítico bandido de la Patagonia.

"Hasta cierto punto", escribió el historiador inglés Eric Hobsbawm, este fenómeno "expresa el deseo de que el campeón del pueblo no puede ser derrotado, el mismo deseo que produce los mitos comunes del rey bueno --y el bandolero bueno--quien en realidad no está muerto, sino que un día retornará para restaurar la justicia. El rechazo a creer en la muerte del bandolero es como una carta de su 'nobleza.' . . . Porque la derrota y la muerte del bandolero es la derrota de su pueblo; y lo que es peor, la de su esperanza. El ser humano puede vivir sin justicia, y generalmente esto es lo que debe hacer, pero no puede vivir sin esperanza".

En el caso de Butch Cassidy, la controversia fue alimentada por bromistas como William T. Phillips, y cuentistas, algunas pertecentientes a la propia familia de Cassidy, como su hermana Lula Parker Betenson, y otros fuera de ella que pretendieron conocer al bandolero. A veces una pista sobre la muerte de Cassidy fue conocida por medio de un recorte de una revista o de un periódico, al ser contada una y otra vez se fue mezclando la fecha y el lugar. La completa fidelidad con los detalles y datos no es muy importante en la narración de los cuentos, especialmente cuando el sujeto del cuento es un bandolero que tiene en principio algo de héroe folklórico. Los hechos precisos no son tan importantes como el cuento en sí mismo.

Es divertido contar historias e igualmente divertido escucharlas, como puede afirmar cualquier persona que ha repetido un rumor o escuchado un mito urbano.

© 2005 por Daniel Buck y Anne Meadows

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