Pedro Mir, (1913-) Poeta Nacional de la República Dominicana.
Mientras el erotismo es una sintaxis, una cierta sintaxis, la de Fernando Ureña Rib es la aventura esplendorosa y dorada de los gestos y las formas. Eros baila. Saborea una flauta de agua. Viajan los cuerpos en el aire. Serpentean y claman, silentes. Estallan vítores callados. Aquí en estos ámbitos serenos, la sabiduría del silencio es la sapiencia oculta de placeres que apenas se nombran o apenas se dibujan o se rozan. El placer discurre enmascarado, desde luego, porque apetece más. Apetece siempre más. Las máscaras son eternas.
Enriquillo Sánchez. Poeta crítico y escritor dominicano El Siglo, Santo Domingo
Los elementos mágico-simbólico-metafóricos empleados por Ureña en esta evasión mítica permiten la recepción de conjunto de significados válidos, puesto que sugieren un campo respuestas emotivas de acuerdo con las capacidades perceptivas del espectador. Este mundo imaginario está recreado en base a tramas realizadas con trazos ágiles, y ondulantes permitiendo un movimiento rítmico al contorno a fin de lograr la unión de los espacios en los que se desarrolla la obra. El pintor establece de esta manera una unión orgánica entre todos los elementos del cuadro, permitiendo el dinamismo entre sus formas integrantes.
Luis E. Lama. ( Crítico de Arte. Lima, Perú) Publicado en El Caribe. 8 de Abril de 1978. Santo Domingo.
La obra de Fernando Ureña Rib es parte del mundo orgánico y viviente; parte del vuelo de la inteligencia. El nos abre las puertas del sueño, del inconsciente onírico, biológico. Echa al aire el pájaro de libertad que estaba preso en nuestra mente y que ahora no teme lo nuevo ni lo desconocido. Consciente de la doble condición animal y humana que se da en el hombre, emprende una búsqueda por los caminos secretos del ser, por las venas del sueño, por los finísimos vasos capilares de la imaginación.
María del Carmen Gamarra . Poeta y Crítico Colombiana. Suplemento Cultural de El Caribe.10 de Julio de 1984. Santo Domingo. República Dominicana.