De la 'A to Z of Methodology' en Cambridge English for Schools Teacher's Books.

Andrew Littlejohn and Diana Hicks

 Editada por Paula Gelemur.
Copyright Cambridge University Press


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Open-ended tasks

¿Por qué y para qué?
Las tareas abiertas son tareas en las que no existe una única respuesta correcta. Se distinguen de las tareas cerradas en que en éstas últimas el alumno tiene que responder de una determinada manera. Un ejemplo de tarea abierta podría ser la siguiente actividad: se les muestra a los alumnos un par de zapatos para que ellos imaginen el resto de la persona que los tiene puestos y la describan por escrito. Una tarea cerrada, usando el mismo tipo de lenguaje, podría ser la de darles una descripción donde faltan algunas palabras y que ellos tienen que completar. Tanto las tareas cerradas como las abiertas son de utilidad en la enseñanza de una lengua. Cuando los alumnos están trabajando en grupo, las tareas cerradas les pueden obligar a discutir con más detalle para encontrar la respuesta correcta. Pero las tareas abiertas también son de gran utilidad por diferentes razones. Puesto que no hay una única respuesta correcta, los alumnos pueden responder según su grado de habilidad. Esto significa que en clases heterogéneas (ver MIXED ABILITY), los alumnos pueden trabajar en las mismas tareas al mismo tiempo. Las tareas abiertas permiten también un mayor grado de participación por parte del alumno puesto que se le pide que aporte sus propias ideas. Por lo tanto, los resultados del trabajo en clase se verán enriquecidos por la variedad en la expresión de ideas, que los alumnos podrán luego comparar y discutir. Así se desarrolla la autonomía de los alumnos en el uso del inglés. Las tareas abiertas también le permiten al profesor tener una idea más aproximada de lo que los alumnos son capaces de producir.

Ideas prácticas